jueves, 25 de junio de 2009

Coordinación sobre dos ruedas

Este vídeo lo vi hace bastante tiempo y hoy lo he vuelto a encontrar. Se trata de una exhibición de motoristas de la academia de policía de Roma en 1970. La verdad es que lo que hacen esta muy guapo y es bastante chungo.

He's Barak Obama

El otro día hablaban el los telediarios sobre el vídeo de animación que habían hecho de Barak Obama poniéndolo de superhéroe y pusieron algún que otro trozo. Pues hoy os pongo el vídeo completo. Ha sido hecho por la gente de JibJab a quien algunos ya conocerán por sus famosas postales en fiestas señaladas tipo "elf yourself", en las que añadiendo una foto tuya puedes ser el protagonista de multitud de animaciones. La verdad es que está bastante bien hecha y es graciosa (me mola el rollo de las orejas xD )

"¡Es un pájaro!, ¡Es un avión! ¡¡No, es Barak Obama y viene a arreglar el día!!"

martes, 23 de junio de 2009

Salto base... con alas

Este video es un fragmento del documental "Seven Sunny Days", de la productora Matchstick, dedicada casi exclusivamente a realizar videos de deportes extremos. En este caso se trata de un documental sobre Saltos base, pero no cualquier salto base. Estos adictos a los subidones de adrenalina llevan puesto un traje con las extremidades unidas por tela, lo cual les hace posible planear y pasar realmente cerca del suelo sin que aún se hayan planteado siquiera abrir el paracaídas.

Espectacular.

Luces navideñas

Ya sé que no es precisamente Navidad, pero hoy he encontrado un vídeo que vi hace mucho tiempo y he decidido hacer esta entrada.

Aquí cuando dices de adornar tu casa en navidad pones el Belén, también algún árbol, guirnaldas, un plato de turrones sobre una mesa, hilo musical de villancicos y las lucecitas. En Estados Unidos también, al menos lo de las lucecitas y el hilo musical, aunque si se las curran así cómo será el plato de turrones xD.

Os dejo con algunas de las casas y coreografías más llamativas.

Esta es un despropósito de 45.000 bombillas y 135 canales computerizados (esta casa tiene todo un repertorio musical).



Este es el vídeo que ya había visto y que me hizo mucha gracia. Por si a alguien le interesa, el temazo es "Wizards in winter", por la Transiberian Orcherstra.


Por último esta casita y sus luces animadas al ritmo del "Jingle bells" versión 8 bits situada en Valencia (pero la de California).


Lo que yo me pregunto es... ¿esta gente deja encendida la casa y la musiquita toda la noche?. (Los vecinos tienen que estar contentísimos). ¿Se llevaran algo por perpretar semejante horterada o es sólo por llamar la atención?. ¿Tienen un acuerdo con las fábricas y distribuidores de bombillas? ¿Y con las compañías de la luz? Aquí haces eso y Endesa te cruje. ¿A qué altura del año empiezan a poner bombillas? ¿Le han pagado a Ramoncín por los derechos de las canciones que usan?

Y ya está bien de preguntar jilipolleces.

Hay que ser inútil

Cuatro ejemplos de inútiles.

1. "Yo creo que cabe"...Pues yo creo que no, fíjate. No estoy seguro de que el tío vaya a salir de la camioneta.


2. "Hijo, quédate ahí que verás que risa"... O padres cabrones o niño muy tonto.


3. "Por la escalera lo bajamos más fácil"... Los inútiles también pueden ir en pareja.


4. "Deja que te enseñe cómo se hace"... Este es un clásico, pero es que hay que ser inútil xD.

miércoles, 17 de junio de 2009

Otro concurso japonés de habilidad

El caso es que los japos sacan programas practicamente de todo, sobre todo en el tema de habilidad, humor y espectáculos. En este caso la competición es sencilla. Hya que lanzar el bidón rodando y dejarlo colocado justo en el hueco sin tirar los demás. Imagino que puntuarán la posición de lanzado, curva generada, velocidad del bidón... por decir algo.


Mis bichos 4

Con la tontería de "se regalaba gatica" había dejado un poco de lado la historia de mis bichos (de la gatica nueva, Bagheera, ya haré otra entrada cuando toque).

Hoy voy a hablar del animal que sustituyó el hueco que dejó Aguachinnai (mi primera cobaya) en mi corazón. Lo cierto es que no fue mucho el hueco, ya que como se murió pronto casi no le cogí cariño. Sin embargo yo seguía empeñado en que quería una cobaya así que volví a hablar con mi amigo Emilio y le dije que me trajera otra de su campo, a ser posible que fuese pequeña aún, que no estuviese llena de remolinos y que no tuviese ninguna enfermedad terminal. Ese fin de semana me trajo a Pitusa.


Pitusa era una cobaya de pelo corto marrón y blanca muy parecida a la de esta foto, pero con los ojos rojos y alguna mancha en un marrón más claro. Era pequeña cuando la trajo y desde casi el principio se acostumbró a mi voz y chillaba cuando la llamaba. Al cabo de un mes descubrí que más que Pitusa era Pituso

Para el año siguiente le hice una jaula de dos plantas usando un cajón de armario y tela de gallinero. Le encantaban las pipas, la lechuga iceberg y los tomatitos cherry (todos productos que el verdurero me vendía a muy buen precio), aunque se le veía mucho más feliz cuando al volver a vivir en Tíjola la instalé en el patio y la dejaba suelta. Ahí ya respondía a las voces de toda mi familia e incluso al sonido de las llaves de casa. Se volvía loco llamándonos y, cuando alguien entraba en el patio, se le subía en el pie y empezaba a gritar. ¿Habéis escuchado alguna vez a una cobaya dando voces? Es un ruido muy gracioso, como si estuviese silbando.


Todos estaban ya acostumbrados ya a Pituso y llevaba varios años con nosotros (creo que 4), pero una nochebuena palmó... culpa mía. Y no sé si palmó envenenado o de empacho. El caso es que en nochebuena íbamos a cenar con la familia y volvíamos a la mañana siguiente, así que en lugar de acarrear con la jaula (ya había bastante con tener que llevarnos a Dora) decidí llenarle la jaula de comida, entre la que había lechuga, pipas y cáscaras de habas, que le encantaban también. Al día siguiente estaba bien y se lo había comido todo, pero esa noche cuando volví de marcha completamente borracho me lo encontré en la jaula con convulsiones, y al día siguiente yacía muerto. No sé si fue por la enorme cantidad de comida que ingirió o porque las cáscaras de habas podían estar sulfatadas. Una pena, para ser una cobaya era muy bonico y simpático y a este sí que le cogí cariño a lo largo de los cuatro años que lo tuve. Fue mi última rata.